LA CÁMARA DE CASACIÓN BENEFICIÓ CON DETENCIÓN DOMICILIARIA A ALSINA

alsina gustavo adolfoLa sala I de Casación autorizó que Gustavo Alsina deje la cárcel, porque el Servicio Penitenciario no cuenta con autos o remises para llevarlo al médico o la casa de su madre. Para los “peritos”, podía seguir en prisión.

Afortunadamente, la perpetua pronunciada por el tribunal oral federal N°1 presidido por Jaime Díaz Gavier, en diciembre de 2010, y que debió padecer hasta hace pocas semanas, fue remediada en parte, cuando lo autorizaron a mudarse desde el penal de Marcos Paz hasta su casa en barrio Olivos del Partido de Vicente López en provincia de Buenos Aires. Lo cuestionable es que los medios adictos al trapo rojo estén difundiendo su domicilio particular con exactitud, con la evidente intención de convocar a la jauría salvaje a realizar sus ya conocidas demostraciones de barbarie a las que llaman “escraches”.

La domiciliaria fue decidida por dos de los tres jueces de la sala primera de la cámara federal de casación penal: Liliana Elena Catucci y Eduardo Rafael Riggi; con el voto en disidencia de Ana María Figueroa.

En una resolución dictada el 8 de marzo, Riggi y Catucci hicieron lugar a los pedidos de Alsina y sus abogados, que habían denunciado de que el Servicio Penitenciario del penal de Marcos Paz no lo trasladó en tiempo y forma a sus visitas médicas, ni a casa de su madre. Alsina padece de hipoacusia, problemas cardiológicos, prostáticos y gastrointestinales, según los informes médicos.

En la resolución de los jueces Catucci y Riggi pesó el hecho de que “no se pueden garantizar los traslados en forma continua, adecuada y oportuna, a raíz de la falta de medios económicos del Servicio Penitenciario e infraestructura para ello (autos, choferes)”. Los jueces consideraron que dicha circunstancia es la razón por la cual Alsina no puede permanecer alojado en ese lugar y lo habilitan a la prisión domiciliaria.

¿Los jueces se están humanizando?

En resumen, si el servicio Penitenciario Federal no tiene móviles, o no hay choferes, o no puede cumplir con los traslados de los presos políticos enfermos a los centros médicos, aunque sus dolencias no sean de gravedad, deben ir a su casa en custodia de sus familiares. Como Alsina, quien desde el 9 de marzo está bajo la custodia de su esposa.

Según los dos jueces que han aplicado la ley para que los derechos humanos sean iguales para todos, “las condiciones en las que Alsina cumple su detención implican un trato cruel, inhumano, degradante, por los retrasos de traslado del servicio penitenciario hacia sus citas médicas o con su madre”. Además, tomaron en cuenta las quejas del prisionero político, quien a través de su abogado defensor, denunció que una vez lo sacaron de la cama a las 4.50 de la mañana, para asistir a un turno médico en el Hospital Militar, programado para las 10 hrs y regresó al penal a las 21 hrs. También manifestaron que la esposa de Alsina, se encuentra padeciendo un fuerte estado depresivo, producido por la situación de estrés fruto del proceso que su marido viene soportando desde hace más de nueve años.

 

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